Mañana, poesía
Mañana jueves (o sea, casi hoy) hemos quedado P y yo a las 11:11 en el Aula 111 para nuestra primera sesión de poesía. Justo hoy ha muerto no sé qué famosísima poetisa polaca ganadora del Nobel en 1996. Según los tipos de la radio que iba escuchando mientras volvía a casa, una pérdida fundamental del panorama poético de Europa. Y yo sin saberlo.
Claro que acto seguido han hablado con la misma seriedad del tiempo climatológico.
Anónimo Coctelera dijo
Wisława Szymborska, para quien se haya quedado con la duda. Y un poema suyo:
ALEGRÍA DE ESCRIBIR
¿A dónde va la corza escrita por el bosque escrito?
¿A tomar agua escrita
que refleje su hocico puntualmente?
¿Por qué alza la cabeza? ¿Escucha algo?
Se apoya en cuatro patas que la verdad le presta.
Mueve bajo mis dedos una oreja.
Silencio, esa palabra, susurra en el papel
como las otras y remueve ramas
por las palabras del bosque cansadas.
En la hoja blanca de papel acechan
letras que pueden componerse mal,
frases que pueden ser un cerco
y no habrá salvación.
En la gota de tinta un regimiento
de cazadores enfocan la mira
listos para correr pluma empinada abajo,
cercar la corza y preparar el tiro.
Olvidan que esto no existe.
Otras leyes gobiernan el blanco sobre negro
parpadeará el ojo el tiempo que yo quiera
y podré dividirlo en pequeñas eternidades
llenas de balas quietas en el aire.
Por siempre, si lo ordeno; nada pasará aquí.
Ni una hoja caerá si no lo quiero
ni las pezuñas hollarán la hierba.
¿Existe pues un mundo sobre el cual
soy un destino independiente?
¿Ese tiempo al que une la cadena de signos,
existe bajo mis órdenes constantes?
La alegría de escribir.
La posibilidad de eternizar.
La venganza de una mano mortal.
eNacho
2 Febrero 2012 | 10:39 PM