Día 20
Dicen los expertos (cuando uno no sabe a quién atribuir algo, lo mejor es que se lo atribuya a los expertos) que el 10 de enero es el día en el que se vienen al traste los propósitos que uno se hizo a principio de año... Lo que no sé es qué ocurre si un propósito llega a pasar esa barrera crítica: ¿quedará incorporado a nuestra vida irremediablemente?, ¿será más doloroso cuando llegue el momento de dejarlo incumplido?, ¿me tendré que hacer el propósito de dejar de escribir a diario?
En las etapas guadianescas de estos cinco años y medio de blog siempre reaparecía diciendo que sentía mucho haber estado tanto tiempo desaparecido y que no me volvería a pasar y que tal y que cual. Y ahora tengo la sensación de que el día en el que no se me ocurre nada para escribir, escribo sobre lo sorprendente que es que siga escribiendo cada día. Probablemente e-Nacho tiene razón: tanto roscón cansa... Pero es que ahora ya no soy capaz de no escribir. Y hablando de escribir, me voy a poner manos a la obra para mandarle algo a J, que hoy acaba el plazo de "Escribamos algo juntos" y no me gustaría dejar de estar en el grupo de "los de siempre".
Anónimo Coctelera dijo
¡Hombre, si me citas!
Pues sí, estoy de este "roscón" hasta el hueso hioides (no, no es ninguna obscenidad). Pero aún aguanto al pie del blog. Por cierto, que una lectora tuya (o lector, no sé por qué hice esa deducción [¿por el "moza" del apellido?]) me tiene tirria... Transmítele mis disculpas por el pecado que haya cometido sin saberlo.
Sigo disfrutando del premio por el comentario 1000, por cierto.
Ahora voy a ver si acierto "cuál es la capital de Chile" (¿Santiago o Santiago de Chile? ¿O heptágono?), pero por si acaso selecciono y guardo lo que he escrito...
e-Nacho
21 Enero 2012 | 01:21 AM