Repartiéndonos el pastel
Hoy por fin ha llegado uno de los días más esperados del principio de curso. El día en que decidimos quién da qué a quiénes. Nos hemos repartido el pastel. Y como no somos de matemáticas, ni tenemos un programa de computación, ni dominamos muy bien las propiedades distributivas, nos ha llevado casi tres horas cuadrar el rectángulo.
No era fácil, porque doce profesores teníamos que coger un total de 18 horas jugando con grupos de cuatro, cinco, dos o una... Bueno, dicho así parece de lo más sencillo, pero si a eso se le añade que todavía no han llegado dos profesores, es decir, que les teníamos que hacer el horario a Lengua11 y Lengua12 y que cada uno tiene sus preferencias, pero casi todos preferimos los grupos de arriba y casi todos no prefieren las tutorías puedo asegurar que el asunto no es nada sencillo. Por lo menos para nosotros, insisto.
El reparto de horas es un buen termómetro para medir la temperatura del departamento y creo que gozamos de temperatura primaveral, a pesar del calor de la Biblioteca. Hemos procurado que los dos que faltaban no se corten las venas cuando vean sus grupos y hemos tratado de elegir como si estuviesen allí presentes (claro, que también es cierto que Lengua11 y Lengua12 han sido de lo más razonable a la hora de negociar); también cada uno ha puesto de su parte para que todo encajase y quien al principio se había negado en redondo a asumir una tutoría, porque todavía necesita recuperarse de la traumática experiencia del año pasado, ha acabado cogiéndola para facilitar las cosas. En fin, que al principio hemos empezado todos arrimando el ascua a nuestra sardina y al final hemos acabado compartiendo nuestra sardina con los demás... en la medida de lo posible.
A mí me ha tocado la Lengua y Literatura de un 4º de la ESO, dos primeros de la ESO (con una tutoría incluida) y la MAED de segundo de ESO (es decir, Medidas de Atención Educativa, la alternativa a Religión, que nunca se sabe muy bien en qué consiste). Probablemente si me hubiesen dejado elegir a mis anchas, habría cogido algo muy distinto, como también habría escogido otro instituto. Pero estoy encantado con lo que me ha tocado, también con el instituto, porque es lo que hay y procuro hacerme a la idea de que he sido yo el que lo ha elegido. Nos lo vamos a pasar estupendamente... creo.
Elvira dijo
Pinta bien, Eduardo, esos primeros pueden dar mucho juego para el blog. No dejes de contarnos tus historias y anécdotas del día a día una vez empezado el curso.
Un saludo
10 Septiembre 2009 | 11:34 PM