La Coctelera

LA VIDA ES CUENTO

30 Abril 2009

Un amigo que se va

El sábado pasado falleció Emilio. Hace poco menos de un año estaba perfectamente, pero una noche, mientras cenaba, le dio un vahído y antes de perder el conocimiento pidió que le llevaran al médico. Desde entonces todo ha sido demasiado complicado y demasiado rápido. Los medicos aseguraron que le quedaban unos seis meses de vida y resultaba difícil de creer, porque tras las primeras operaciones se le veía bastante recuperado. Pero han sido seis meses.

Conocí a Emilio hace más de veinte años y, a pesar de la diferencia de edad, de cultura, de conocimientos y de tanto más, siempre me trató como si esa diferencia no existiese. Me animó de veras cuando eché a andar por el mundo de las humanidades y siempre me ha insistido en que tenía que escribir más. También me ayudó a descubrir lo apasionante que es ser profesor porque, entre otras cosas, es una profesión que te permite, como ninguna otra, el trato humano.

Emilio tenía una cabeza prodigiosa y una sonrisa permanente que la enfermedad no consiguió borrarle, a pesar de que sí le borró los nombres de las personas que conocía, la escritura y tantas cosas más. Este último año, cada vez que nos veíamos, exclamaba un "¡Hombre, hombre! ¡Qué alegría!". Y nos dábamos un abrazo, sabiendo los dos que podría ser el último. Te preguntaba por la familia, por los amigos comunes y, aunque no era capaz de ponerles nombres, se veía que les tenía perfectamente situados.

La certeza de que el avance de la enfermedad era inexorable y de la inminencia del final quizá hayan hecho la separación más suave, más llevadera, aunque no menos dolorosa. Sin embargo, el escozor de la herida es muy distinto al de la pérdida de David, de la que hace ahora ya dos años y que sigue escociendo muy en lo hondo.

Me gustaría tener la fe de Emilio, su afán de ayudar a los demás, su interés por todo lo que le rodeaba, su optimismo irreprimible. Después de salir del hospital tras las primeras intervenciones decía que gracias a la enfermedad se había dado cuenta de la cantidad de gente buena que hay en el mundo... Y llevaba toda la razón, aunque ahora ya hay uno menos.

servido por Eduardo 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

vandekerk

vandekerk dijo

Eduardo, un abrazo muy fuerte de apoyo por la perdida de tu amigo Emilio y del joven David. Aqui presento mis condolencias, mi apoyo virtual y mis oraciones.

1 Mayo 2009 | 12:13 AM

Nefer

Nefer dijo

Lo siento mucho, Eduardo.

Un abrazo

1 Mayo 2009 | 07:40 PM

julio

julio dijo

ahora sólo afloran lugares comunes, frases vacías, verbos que sólo se conjugan en pasado, no sé que añadir, otro abrazo, amigo, desde la distancia prudencial que aconsejan estos momentos.

2 Mayo 2009 | 02:49 PM

Eduardo Ares

Eduardo Ares dijo

Vandekerk, Nefer y Julio, muchísimas gracias por vuestros comentarios porque además no siempre es fácil comentar una entrada así.

4 Mayo 2009 | 05:40 PM

Begoña

Begoña dijo

Sabes, Eduardo, hace poco una buena amiga me pidió que pensase una buena dedicatoria para alguien con la que había colaborado felizmente durante un tiempo. No se había muerto, simplemente le hacían un libro-homenaje en su asociación, por su magnífico buenhacer.
Creo que las palabras escritas son la mejor dedicatoria, porque en ellas intentamos reflejar toda nuestra satisfacción por haber formado parte de la vida de alguien. Emilio ha tenido suerte en su vida, pues por ella ha pasado alguien que sabe expresar por escrito los grandes sentimientos que nacen en las personas de bien. Y tú has sido afortunado por haber formado parte de su vida, ya que estoy segura de que continuarás esa labor, ese buenhacer, ese espíritu de tu amigo Emilio en muchas de las cosas que hagas a partir de ahora.
¡Qué magnífica suerte que os hayáis conocido!

6 Mayo 2009 | 03:46 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Eduardo

LA VIDA ES CUENTO

Madrid, España
ver perfil »
contacto »
Me llamo Eduardo y en junio de 2006 aprobé las oposiciones de secundaria de Lengua Castellana y Literatura en Madrid. También cuento cuentos como narrador oral escénico, porque creo que el ser humano tiene una necesidad innata de comunicarse y de contar y compartir con los demás. web tracker

Fotos

Eduardo Ares todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera