En el centro de esclerosis
Hemos quedado a las cinco de la tarde en la puerta del centro de esclerosis que hay en el barrio para reanudar la actividad de solidaridad que ya empezamos el año pasado, pero como la he organizado con mi tutoría de este curso y con los del otro cuarto de ESO casi todos los que han dicho que iban a venir eran nuevos. Y a las cinco sólo estaba L. (cosa que se agradece porque a clase rara vez llega pronto). Pero a las cinco y cinco la cosa se ha ido animando y poco después ya había unos quince alumnos. La última en llegar ha sido S., cosa que sorprende porque en clase siempre está la primera.
Como el tiempo no era muy bueno, en lugar de salir con los enfermos a dar una vuelta por el parque hemos subido a la sala de animación sociocultural del centro. Allí Félix, uno de los monitores, nos ha explicado brevemente en qué consiste la enfermedad y el funcionamiento del centro y después hemos ido a buscar a algunos enfermos para jugar un trivial. Primero han tenido lugar las presentaciones y una vez más el hielo inicial no ha tardado en romperse. Nos lo hemos pasado en grande y se lo han pasado en grande, nos hemos reído, hemos charlado, hemos jugado al trivial y creo que todos hemos salido encantados y llenos de momentos inolvidables: las coplas de Matilde, la menorquina de Rosa, las conversaciones en francés de María y Lola, las bromas de Puri, los divertidos gritos de Fran, los barcos de palillos de Paco, las canciones del otro Paco... Casi seguro que todos repetimos dentro de quince días.
Pero a mí no sólo me conmueve el trato con los enfermos, también me conmueve la forma de romper estereotipos de mis alumnos: allí estaban, de forma totalmente voluntaria, sacrificando parte de su tarde, dedicando a los demás su tiempo y sus sonrisas. Y ellos no serán noticia, pero cada vez que salte a la prensa alguna noticia de acoso escolar, fracaso escolar, violencia escolar... yo miraré las fotos que hemos hecho y recordaré que en la pública también hay solidaridad escolar... y mucha.
Un admirador entre tantos dijo
Genial, Eduardo, una vez más. Que nunca se te pasen las ganas de tomar estas iniciativas.
6 Febrero 2009 | 10:49 AM