La Coctelera

LA VIDA ES CUENTO

11 Mayo 2008

Soy un personaje de ficción

La vida es cuento y los cuentos son vida y a veces se entremezclan tanto una y otros que uno ya no sabe muy bien de qué parte de la historia está, si fuera o dentro.
El otro día un amigo me envío un correo preguntándome si conocía un cuento titulado El ladrón de tinta y me ponía el enlace de la página web (http://escribeya.com/Historias/el-ladron-de-tinta-24933).
Fui al cuento y empecé a leerlo con la curiosidad de saber qué es lo que tendría que había llamado la atención de mi amigo... Cuando llegué al segundo párrafo el corazón me dio un brinco y tuve que leerlo tres o cuatro veces para cerciorarme de que mis ojos no me engañaban. El segundo párrafo, que constaba de tan solo una línea, decía:

A Eduardo Ares se le había acabado el cuento a la hora de contar.

Lo primero que pensé es que el cuento lo había escrito alguien que me conocía y había decidido convertirme en personaje de ficción, pero leyendo el resto del cuento, me pareció que no iba tan dirigido a mí como creía en un principio, aunque algunas coincidencias eran cuando menos sorprendentes.
El cuento estaba publicado por Momo en un foro de escritores y sobre la marcha me di de alta en ese foro con el nombre de Lupus (por el lobo de Caperucita, con el que me siento especialmente identificado) para hacer un comentario al cuento:

Momo, un amigo me ha enviado este cuento y me ha resultado muy divertido, pero también me ha dejado preocupado. ¿Nos conocemos? Me llamo Eduardo Ares y me dedico a contar cuentos como Narrador Oral Escénico y la verdad es que uno siempre teme el momento en el que se le acabe la imaginación.


En el fondo esperaba que detrás de Momo se escondiese alguien conocido, por eso me sorprendió todavía más la respuesta:

Eduardo Ares ¡qué susto me has dado!. No, no te conozco, el nombre vino él solito a mi cabeza ¿no será que te has escapado del cuento?. Ahora, en serio, te agradezco el comentario y te envío un saludo.

Después Momo me envío un mensaje a mi cuenta recién creada, intentando despejar sus propias dudas, porque tenía también el convencimiento de que aquello era una broma:

Perdona, Lupus, pero ¿en serio te llamas Eduardo Ares? Si es verdad lo que dices me parece una magnífica coincidencia, sobre todo porque narras cuentos. Fíjate que he pensado que algún amigo se había colado en Escribe Ya y me estaba dando una pista, porque el nombre que has elegido, Lupus, también es cercano a mí. Ya he preguntado y me han dicho que no. Por eso me tomo la libertad de preguntártelo a ti. Te envío un saludo y no te sientas obligado a contestarme, pero si lo haces me quitarás la curiosidad.

Le contesté que efectivamente, me llamo Eduardo Ares y le pregunté cómo se le había ocurrido el nombre del personaje, porque puestos a elegir un nombre, no sé, yo siempre tiendo más a Antonio Sánchez o algo así, y me explicó que puso lo de Ares por el programa de Internet y que Eduardo se le vino a la cabeza y le pareció que quedaba bien... Esta última explicación, afortunadamente, es demasiado prosaica. Y digo "afortunadamente" porque reduce todo a una divertida casualidad: he de reconocer que lo de que a Eduardo Ares se le acabase el cuento a la hora de contar no me hacía ni pizca de gracia y que me estaba empezando a entrar cierto complejo de Augusto, el protagonista de Niebla.

servido por Eduardo 10 comentarios compártelo

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Alfonso

Alfonso dijo

Eduardo,
leyendo esto me pregunto si no serás tú "Momo" y "Lupus" a la vez, y te intercambias divertidos y curiosos correos contigo mismo inventándote una rocambolesca historia de casualidades. Estás reinventando a Jorge Luis Borges. ¿De verdad es verdad?

12 Mayo 2008 | 01:03 PM

Th. Reichmann

Th. Reichmann dijo

Eduardo

Leyendo tu post me ha asaltado la duda sobre si tu verdadera existencia no será similar a la de los personajes de Pirandello que insiste en ser provistos de vida para así poder contar su propia historia. ¿Hay un Eduardo Ares profesor y narrador oral escénico o sólo es un personaje de ficción que no está de acuerdo con las líneas que le toca decir en el guión de Momo? No se, pero yo que tú le ponía los puntos sobre las íes al tal Momo y le pediría una buena explicación. Suerte

12 Mayo 2008 | 04:25 PM

Ana

Ana dijo

Jajaja, qué bueno, a mí también se me ha venido a la cabeza la deliciosa obra de Unamuno... Por cierto, muy ingeniosa la ocurrencia de Alfonso: Momo y Lupus confluyendo en una misma identidad: la de Eduardo Ares... qué intrigante.

12 Mayo 2008 | 08:06 PM

Billiejean

Billiejean dijo

A veces la ficción puede superar a la realidad... me he quedado de piedra leyendo tu post, jeje casi da miedo..
Saludos.

13 Mayo 2008 | 12:07 PM

Alicia

Alicia dijo

¡Qué sorprendente es todo lo que cuentas!¡Y si fuera verdad lo que sugiere Alfonso! Terminemos el cuento

13 Mayo 2008 | 01:17 PM

angel-de-la-guarda

angel-de-la-guarda dijo

Soy nuevo por aqui, tengo 19 años y he visto un poco frustrado el sueño de poder enseñar a chavales lo que he aprendido en mi corta vida, que no ha sido poco.
Leyendo tus palabras me has recordado a mi tutor de 4º de la ESO precisamente, un loco por los libros y el cine que tambien ha aprobado hace poquito (el mismo año que tu)... Este hombre marco un antes y n despues en la existencia de aquel adolescente que fuiy que poco a poco me va abandonando...

He leido un par de tus post y me han gustado. He encontrado este blog por casualidad y me alegro de que asi haya sucedido aunque no creo mucho en esta...

Saludos...

Salud y Buena Caza*...

P.D. Mi nombre es David y la frase de despedida te la explicaré si contestas a este comentario...

14 Mayo 2008 | 12:24 PM

lavidaescuento

lavidaescuento dijo

Alfonso, de verdad es verdad... O eso creo. Estaba tentado de escribirte que cómo podías dudar de mí, pero antes de hacerlo he sido yo el que he empezado a dudar: quizá esté tan mal como para ponerme a escribir cuentos sobre mí y enviarme después correo tras correo, todo para tener algo que contar en el blog. De todas formas, me temo que no soy Borges, ni personaje de Pirandello.
La verdad es que sigo planteándome si no se trata de una broma. Desde luego, si lo es, me parece que está muy bien trabajada: el cuento fue publicado en febrero y hasta ahora no me había llegado noticia de su existencia; quien me habló del cuento no es hombre dado a este tipo de chanzas (que yo sepa); después de una semana yo ya habría dicho: "Eduardo, pero qué ingenuo eres, que Momo soy yo"; los correos de Momo parecen también auténticos...
Ángel de la guarda (David), bienvenido al blog y mil millones de gracias por tus comentarios, incluso en entradas-ladrillo que ya tenía casi olvidadas. No sé por qué vas a ver frustrado tu sueño de enseñar a chavales si todavía estás empezando y se te ve lleno de ilusión e ideas. No lo dudes, léete COMETAS EN EL CIELO cuanto antes. Y pues eso: salud y buena caza.

15 Mayo 2008 | 07:16 PM

angel-de-la-guarda

angel-de-la-guarda dijo

Gracias por contestar....
Lo de salud me imagino que conoceras su significado ¬¬', jeje...

Lo de buen caza te lo explicare con una historia que espero que te guste...

En las tribus nativas de Norteamérica nace esta expresión como forma de deseo de buenaventuranza para los más allegados en el comienzo de una nueva etapa; por tanto, viene a decir algo así como: "buena suerte" o "hasta pronto".
Más tarde, Rudyar Kipling, el autor de "Las tierras vírgenes", obra mal conocida por todos como "El libro de la selva", utilizó estas palabras para ponerlas en boca de sus personajes.
Hoy en día es uno de los saludos scouts, ya que a la hora de despedirse, aparte del apretón de mano izquierda (aquella más cercana al corazón), se puede oír esta fraternal expresión.

El presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envía en 1854 una oferta al jefe Seattle, de la tribu Suwamish, para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos que hoy forman el Estado de Wáshington. A cambio, promete crear una "reservación" para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855.

El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.
¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.

Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.

Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un salvaje y no comprendo.

No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.

¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.

El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.

Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.

Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.

¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

Buena Caza y Largas Lunas...

Salud, y ahora con motivos y conocimiento de causa, Buena Caza...

15 Mayo 2008 | 08:20 PM

angel-de-la-guarda

angel-de-la-guarda dijo

Lo siento ,,,,,jejejejejeje, me he liado a copiar la carta y me he pasado...

Pero bueno lo prometido esdeuda y yo te lo he explicado...

Hasta pronto, por cierto,

www.fotolog.com/grey_angel
www.espacioblog.com/angel-de-la-guarda
neo_253_9@hotmail.com

Salud y Buena Caza...

15 Mayo 2008 | 08:27 PM

Daniel Fernández

Daniel Fernández dijo

Hola Eduardo soy un alumno por asi llamarlo en período escolar tuyo sólo digo que mi nombre empieza por Da y acaba en niel soy de una clase en la que un viernes tuvistes un ataque de risa repentino y bueno deja huella y ademas cuando llegas a clase con una pinta de serio y de repente te encuentras a un hombre abierto, simpatico , gracioso etc..(es que lo de escribir cualidades no se me da muy bien la verdad)
No te entiendo . Tienes que hacer como un amigo mío , si vas a contar algo deja con las ganas de el resto al público y hazles que visiten tu blog asi se enteraran de mas cosas graciosas aparte de la clara coincidencia del Ares claro, por cierto cuyo nombre me suena de un programa de esos de descarga que yo no tengo ( silbido sarcastico) , se que al fin y al cabo cuando vuelva de las vacaciones habras sido capaz de imprimir esto habiendo corregido todas las faltas de ortografía seguro y me lo haras copiar (es broma)O_O
O al menos eso espero . Ya se que mi sentido literario es poco y casi nulo por llamarlo de alguna manera .
Pero que sepas que aunque (yo) osease el menda (lenguaje vulgar) no saque buenas notas es debido a mi poco interes ya que me aburro mucho en clase llegando tan lejos que a veces he pensado en dormirme ( por supuesto en una tuya no ) son por asi decirlo ¿divertidas? no se a lo que me quiero referir .
Me acabo de dar cuenta de que esto era un mensaje de autopromoción y ya llevo casi 10 minutos escribiendo hay que ver lo que es la vida .
Y bueno nada que a ver si sigues contando anecdotas tuyas y que sigas asi campeon(lenguaje coloquial)
Pdta:Espero que te hayas olvidado de el mensaje de tu signo del Zodíaco
porque seguimos siendo amigos verdad VERDAD?

20 Junio 2008 | 03:41 AM

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@Edu_Ares

-- Me llamo Eduardo Ares, soy filólogo clásico, narrador oral escénico y me he dedicado 17 maravillosos años a la enseñanza: diez en Los Olmos, tres en el IES Valdebernardo y cuatro en el IES Anselmo Lorenzo... Pero la vida es cuento y ahora mismo he pedido una excedencia para emprender una nueva aventura vital... Este blog nació en mayo de 2006, cuando me estaba preparando el examen de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura y últimamente va un tanto a trompicones, como a veces les pasa a los cuentos y a la vida.

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