Esperando sentencia
Llevo varios días en los que me paso por aquí, dispuesto a escribir alguna que otra cosa, leo y agradezco los últimos comentarios, descubro que tengo que cubrir alguna laguna en mi literatura juvenil como Los escarabajos vuelan al atardecer y quizá Harry Potter, introduzco la contraseña para escribir un nuevo artículo... pero después el barco se me aleja y miro el correo, dos o tres páginas más de Internet, y me voy por donde he venido, sin hacer ruido y sin escribir una sola línea, pensando que mañana estaré un poco más inspirado, que lo que quiero escribir requiere tiempo y calma y no sé cuántas excusas más.
Pero hoy no he aguantado más: mañana me dictan sentencia, si no me equivoco, y empiezo a estar en un sinvivir.
Mañana saldrá mi destino del curso que viene y aunque me gustaría seguir donde he estado este año no quiero hacerme demasiadas ilusiones para que después la desilusión no sea mayor. Además, quién sabe si acaso, por difícil que parezca (cerca de casa, buenos compañeros, buen ambiente de trabajo, buenos alumnos...), me espera un destino mejor. Dentro de nada saldré de dudas y ya os contaré...

Ana dijo
Te deseo todo lo mejor, no dejes de contarnos cuál ha sido, finalmente, el destino en cuestión. Ojalá pronto yo misma esté en tu situación. Soy una opositora que lo ha dejado todo para estudiar en condiciones de cara a las oposiciones del año que viene. Pero viendo tu caso, con la plaza ya en el bolsillo, está claro que la odisea no acaba ahí. Qué largo y difícil es este camino que hemos escogido. Pero aún así no desistimos. Qué curioso. Un saludo.
17 Julio 2007 | 05:38 PM