En mitad del examen
Estoy ahora mismo, agenda electrónica en mano, vigilando un examen y conectado a la wifi del instituto para poder escribir esta entrada, inmortalizar este momento... y facilitar que copien algo, que falta les va a hacer.
El examen transcurre con la música de fondo de toses y moqueos porque acaban de tener Educación Física y han hecho la prueba de resistencia.
Un momento, que A. tiene una duda... Esta vez la duda de A. era interesante y adecuada, cosa nada frecuente en las dudas que surgen en los exámenes, porque la mayoría de las veces te preguntan lo que tú les preguntas o lo que has explicado cuando les has dado las instrucciones antes de empezar el examen.
De vez en cuando, el fondo de toses y moqueos se ve acompañado por el tiquitiquitiqui del teepex, porque ahora a los teepex hay que agitarlos antes de usarlos: cómo explicarles que los dichosos cacharros más que limpiar emborronan y que así están perdiendo el medio punto de regalo que doy por buena presentación.
Lo que decía hace un momento: X. acaba de preguntarme qué significa "piltra" porque en una de las preguntas del examen les pido que me sustituyan ese vulgarismo por la palabra correcta.
A Z. no le está saliendo muy bien el examen: en lugar de escribir en el folio, dibuja en la mesa. Admiro su paciencia, porque debe de llevar ya un buen rato sin nada que hacer y en lugar de montar bollo prefiere dedicarse al arte. Al final de la clase tendré que recordarle que la mesa quede limpia: lástima de arte efímero.
Acabo de interceptar un conato de conversación entre A. y E. y a A. le ha dado la risa (a mí un poco también). En la otra esquina de la clase S. es incapaz de no sonreír cuando se cruzan nuestras miradas. Se ve que ha acabado hace un rato el examen y los minutos que faltan se le hacen eternos y se aburre mortalmente.
Es curioso: el número de preguntas chorras crece en proporción geométrica al poco tiempo que queda. Tendré que dejar de escribir: qué poco cunde, ahora que releo lo escrito, el tiempo en un examen.
Ya siento que no haya ocurrido nada interesante: habría estado bien contar la pillada de una chuleta en directo, pero qué chuleta voy a pillar si mientras ellos hacen el examen yo me dedico a escribir aquí...
Alba dijo
¡Pobres! A veces tenemos que hacer un poco la vista gorda, ¿no? De todos modos, el placer de encontrar a alguien con una chuleta es indescriptible.
Yo hago, a veces, la vista gorda, pero a veces es tan descarado que voy hacia allí y ¡zas! ¡Chuleta fuera! ¡Y te quedas tan pancha!
18 Mayo 2007 | 10:18 PM