Carta al Rey
No todo lo que leo últimamente me está entusiasmando tanto como pudiera parecer. El libro que leí antes del de Cometas en el cielo fue Carta al Rey de Tonke Dragt porque me lo había recomendado encarecidamente un amigo y porque lo había visto muy bien considerado en www.bienvenidosalafiesta.com, blog de literatura infantil y juvenil realmente interesante. Por lo visto el libro recibió en 2004 el "Griffel der Griffels" (el Premio de los Premios), que lo reconoce como el mejor libro infantil de los Países Bajos de los últimos 50 años.
Probablemente el problema sea mío, por haber leído el libro como libro a secas, no como libro infantil, pero es que me parece que hay libros aparentemente infantiles que no tienen nada que envidiar a las grandes novelas para "adultos". Bambi, de Federico Saltén, por poner un ejemplo.
Uno de los problemas de Carta al Rey es que todo es muy previsible y desde el primer instante sabes que el protagonista, por muy mal que parezca que lo va a pasar, va a salir victorioso de todas las aventuras en las que se vea envuelto y va a cumplir su "difícil" misión que consiste en hacer llegar una carta de vital importancia al rey del país vecino... El contenido de la carta, secretísimo y delicadísimo, se deja adivinar a mitad de novela y resulta chocante que el protagonista no lo confíe a quienes demuestran ser fieles servidores del rey.
Otro problema, aunque insisto en que quizá se traten de problemas míos, es el nombre de los protagonistas y lugares: el famoso caballero Ristridín tiene un nombre un tanto ridículo para un caballero tan valiente, Tiuri tampoco parece nombre de héroe y menos todavía Piak, amigo del protagonista. En cuanto a los lugares, no conseguí acabar el libro sin que se me empalagase la lengua cada vez que leía el reino de Unawen o el de Dagonaut.
Lo que no quita para que admire sinceramente a Tonke Dragt, capaz de escribir una novela de aventuras de 465 páginas que, en vista de su éxito, debe de encantar al público infantil.
En fin, hoy toca corregir, pero casi no me atrevo por lo que me pueda encontrar. Habrá que tomárselo con calma.
Artemi dijo
Las noches del gato verde, no dejes de leerlo, Edu, es una delicia de libro de literatura infantil-juvenil que si lo lees como si no lo fuera sigue siendo mágico, sugerente, imponente. Otros libros que me entusiasman de la literatura infantil y juvenil son Cucho, Marcelino, Buscando amigos para salvar el mundo... Si buscas algo para tus alumnos las novelitas históricas de César Vidal suelen gustarles bastante. Mi planta naranja-lima, como a mí, les entusiasma. Un saludo.
14 Diciembre 2006 | 10:35 PM